El Antiguo Balneario fue construido gracias a la donación de Andreu Lloveras, enriquecido al Perú con la extracción de plata, y se convirtió en centro de recreo para las familias acomodadas. Fue derribado en 1982 y para su recuerdo queda esta plaza, desde la que accedemos en el paseo que la villa de Arenys dedicó a su benefactor, Josep Xifré.