Jardines y plantas

Los patios de las casas se cerraban con rejas de hierro y se accedía por un portal bastante alto que estaba decorado con motivos coloniales. A través de patios y jardines, el indiano quería volver a contemplar el paisaje tropical de Cuba y por eso no faltaba el agua ni la vegetación, que era muy abundante. Había fuentes, pequeños lagos, caminos y todo tipo de plantas exóticas.

Las plantas que se cultivaban en los patios eran las mismas que se plantaban en los jardines cubanos, pero no todas eran originarias de Cuba. Por ejemplo, estaba el naranjo de Luisiana, originario de Estados Unidos, las buganvillas, que provienen de América del Sur, y otras plantas como el castaño de Indias, los hibiscos, las fucsias, las magnolias o el bambú.

Cuando los indianos más ricos querían construir un patio o un jardín más grande, encargaban el diseño de parques a varios arquitectos. En Catalunya algunos de los parques más conocidos son el Parque Güell de Barcelona, ​​encargado por el indiano Eusebi Güell al arquitecto Antoni Gaudí, y el Parc Samà, dentro de los municipios de Cambrils y Montbrió del Camp, promovido por el indiano Salvador Samà y construido por Josep Fontserè i Mestre.